Camp Medina se encuentra a 20 millas del Aeropuerto de Beni, al noreste de la Provincia de Kivu Norte en la República Democrática del Congo, lugar donde se encuentra destacado el Bell 212 de la Fuerza Aérea Uruguaya al servicio de Naciones Unidas, a 180 millas náuticas de su base en Bukavu. El pasado 20 de agosto se recibió el llamado para concurrir a ese lugar, que se encuentra en medio de la selva congolesa a pocas millas de la frontera con Uganda, en un lugar de hermoso e inhóspito paisaje coronado por el tercer pico más alto de África, el Monte Margarita de 5200 metros de altura. Sitio donde solo es posible acceder por medio de helicópteros o caminando a través de una espesa y peligrosa forestación. El espacio reducido, confinado, rodeado de árboles de gran tamaño, con una temperatura de 30 grados y alta humedad ambiental, sólo permite el aterrizaje de un helicóptero de porte pequeño o mediano, por lo cual nuestra aeronave y sus tripulaciones se encuentran preparadas a ese fin. Las victimas eran una familia congolesa compuesta por una madre y sus dos pequeñas hijas, con graves síntomas de desnutrición y deshidratación y heridas de variada índole, quienes deambulando por la selva, fueron encontradas por miembros del Ejercito del Congo y así fue solicitado el apoyo médico y su evacuación a un lugar adecuado para su atención. Se concurrió con el equipo sudafricano de atención médica y en menos de una hora se encontraban a salvo, los mismos fueron atendidos durante el vuelo y trasladados a un centro hospitalario local al arribo. Al día siguiente, nuevamente se recibió el llamado a las tripulaciones y helicóptero a concurrir al mismo inaccesible y confinado lugar a realizar una nueva evacuación. Esta vez cuatro niños de corta edad, presentando también graves síntomas de desnutrición y heridos por su caminata en medio de la profunda y peligrosa selva. Nuevamente las tripulaciones desplegadas demostraron su nivel de entrenamiento, de apresto y del sentido del deber, así como la confiabilidad y utilidad de las aeronaves y en solo 50 minutos pudieron extraer a las víctimas y colaborar para lograr prontamente su atención médica y atenuar la crítica situación en la que se encontraban. Nuevamente y esta vez dejando de lado las comodidades del campamento base en la ciudad de Bukavu, los integrantes del Contingente URUAVU logran el respeto y el agradecimiento de los demás miembros de Naciones Unidas y el pueblo congolés y por sobre todas las cosas la satisfacción del deber cumplido “Para que otros puedan VIVIR!..”

Texto gentileza: Tte. Cnel. (Av.) Andrés Leal

Exitosa evacuación aeromédica de una familia de un lugar inaccesible por otro medio