El Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez y el Ministro de Defensa Nacional, Dr. Jorge Menéndez encabezaron la ceremonia de relevo del Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, en la sede del Comando General, Base Aérea «Cap. Boiso Lanza», donde el General del Aire Hugo Marenco fue nombrado en la jerarquía máxima de la Fuerza Aérea Uruguaya.

Marenco, ingresó en la Escuela Militar de Aeronáutica el 1º de febrero de 1981, egresando de la misma con al grado de Alférez el 21 de diciembre de 1984, siendo la primera nota de egreso de su promoción.

Ocupó cargos como: jefe del Estado Mayor del Comando Aéreo de Operaciones, director de la Escuela Militar de Aeronáutica, agregado Aeronáutico y de Defensa adjunto a la Embajada de la ROU en la ciudad de Washington DC (EE.UU.), Jefe del Estado Mayor General y Comandante del Comando Aéreo de Operaciones.

Como aviador militar posee más de 2900 horas de vuelo, lo que lo hizo acreedor al brevet de Piloto Comandante y la calificación como Piloto Instructor de Combate, habiendo obtenido la calificación en las aeronaves T-41, T-34, T-6, A-58, T-260, UB-58.

El General del Aire, Alberto Zanelli, cumplió el tiempo máximo legal establecido para ese cargo y pasó a situación de retiro.

Discurso del Gral. del Aire Hugo Marenco

En este momento de especial significado para esta organización, saludo con la más alta consideración, agradecimiento y afecto a quienes nos honran con su presencia en la ceremonia de relevo del Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya. 

Permítanme destacar especialmente al Jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Brigadier General Enrique Amrein, quién haciendo un alto en sus múltiples actividades, nos honra con su participación en esta ceremonia; señor Brigadier General: vuestra presencia es una muestra más de la larga tradición de amistad y confianza entre nuestras naciones e instituciones.

Al asumir el cargo como Comandante de esta Fuerza, quiero expresar mi reconocimiento al señor General del Aire Alberto Zanelli, quien ha conducido esta institución desde setiembre del año 2015 hasta el día de hoy; su empeño y dedicación han marcado una impronta particular en cada uno de quienes hemos servido junto a él. 

Sus cuarenta y cuatro años de servicio son la prueba irrefutable del compromiso para con la organización. Permítame en este momento en nombre de la Fuerza Aérea Uruguaya el reconocimiento por su labor; a la vez que desearle salud y felicidad en esta nueva etapa que comienza en el día de hoy, junto a su esposa Elizabeth Silva y su distinguida familia.

También en este día, dejan de revistar en los cuadros activos de la Institución, los Brigadieres Generales Aviadores Antonio Alarcón e Ismael Alonzo quienes han servido al Estado a través de la Fuerza Aérea durante más de cuarenta años, en los que han acumulado miles de horas de vuelo, han ocupado los más variados destinos y han comandado las más diversas unidades con dedicación, compromiso y sentido del deber más allá de lo requerido. 

Han cumplido su misión; vaya pues para ustedes y sus respectivas familias, nuestro reconocimiento y agradecimiento. 

En este mismo acto se han reconocido los nuevos ascensos resueltos por el Poder Ejecutivo con la venia otorgada por el Poder Legislativo; integran desde el día hoy el Comando de la Fuerza los señores Brigadieres Generales (Aviadores) Alejandro Vilche, José Medina y Rodolfo Pereyra. Asumirán sus respectivos comandos con la confianza y serenidad que les aporta una sólida carrera profesional y sus múltiples cualidades personales.  

En este momento de inmensa alegría personal me permito saludar los integrantes de la Promoción «Brigadier General Tydeo Larre Borges» con los que he compartido desde hace 38 años, una temprana vocación… “ese sentimiento íntimo de la aptitud”, al decir de José Enrique Rodó, que se transformó en una profesión apasionante para cada uno de nosotros.

Asimismo quiero recordar a mis seres queridos y de esta manera compartir junto a ellos este día; a mis padres y hermanos por haber hecho suyos mis sueños, a familiares y amigos por haberme acompañado todos estos años y especialmente a mi esposa Rosanna, quien junto a mis hijos, Bernardo y Santiago han sido el sostén y equilibrio necesario en todo momento, pero especialmente en aquellos en los que la vida nos ha puesto a prueba, haciéndome ver que “la virtud resplandece en la adversidad”.

Asumo el desafío de comandar la Fuerza Aérea Uruguaya con el honor y orgullo profesional que esto conlleva, pero por sobre todas las cosas, consciente de la responsabilidad que el cargo implica, tanto hacia el Mando superior que ha depositado su confianza en mí, como con la institución de la que soy parte.

Esta organización plantea innumerables retos, posibilidades de crecimiento personal y profesional, pero por sobre todas las cosas, la experiencia de compartir junto a camaradas, subalternos y superiores muchas horas de instrucción, entrenamiento, tripulaciones de vuelo, servicios y un sinnúmero de actividades en las que me he sentido siempre bien acompañado. 

Estos compañeros de derrotero me han inculcado, la ética, la integridad, el respeto por las opiniones ajenas, la honradez, el amor hacia nuestra profesión, el sentido del deber por sobre el interés personal y la humildad, características propias de los hombres y mujeres de la Fuerza Aérea; a todos ellos… gracias.

En el momento en el que ocurre esta ceremonia, casi 200 integrantes de la Fuerza Aérea Uruguaya se encuentran desplegados de manera voluntaria, en lugares tan distantes y ambientes operacionales tan disímiles, como la ciudad de Bukavu en República Democrática del Congo o en la Base Científica Antártica Artigas en la Isla «Rey Jorge», están allí cumpliendo con los compromisos asumidos por el Estado ante la comunidad internacional y apoyando los intereses estratégicos de nuestro país para asegurar el bienestar de las futuras generaciones de Orientales. Reconozco y saludo a la distancia el compromiso, así como el esfuerzo personal y familiar que supone superar vuestras ausencias y afectos.

La Fuerza Aérea Uruguaya tiene por mandato legal, el cometido esencial de defender la soberanía, la independencia e integridad territorial; la custodia del espacio aéreo que se extiende sobre el territorio nacional y sus aguas jurisdiccionales es la expresión tangible de ese mandato.

Este cometido es realizado de diferentes maneras diariamente sin que la gran mayoría de nuestros compatriotas lo perciba; cuando se asegura el control del Espacio Aéreo Nacional se está posibilitando que en él se realicen de manera segura y ordenada múltiples actividades de carácter estatal, comercial, privado, deportivo o recreativo. 

Lo anteriormente mencionado contribuye a mantener la soberanía de la República, a la vez que minimiza las acciones de los que, con fines no permitidos por la ley, intentan violentar su integridad territorial. Esta misión es llevada adelante coordinando acciones entre diversos operadores, civiles y militares. La República Oriental del Uruguay ha designado a la Fuerza Aérea como Autoridad Aeronáutica estatal y con ello la responsabilidad de procurar los recursos requeridos, planificar, ejecutar y controlar las acciones que en este ámbito espacial sucedan. 

En un mundo globalizado, cambiante, con menos certezas y mayores amenazas transnacionales, nos empeñamos en mantenernos actualizados e integrados a nivel regional, en especial con los estados limítrofes y del Cono sur, ya que las zonas fronterizas requieren de acciones coordinadas entre los Estados para combatir esas amenazas.

Nuestro Estado ha refrendado por ley los acuerdos binacionales de cooperación mutua para la vigilancia y control del Espacio Aéreo con la República Argentina y la República Federativa del Brasil y la Fuerza Aérea utiliza estos instrumentos legales diariamente para contribuir en el esfuerzo al combate de las amenazas mencionadas.

El Sistema Nacional de Búsqueda y Salvamento que integramos junto a la Armada Nacional, es garantía de cumplimiento de los compromisos internacionales que en la materia ha asumido nuestro Estado; para ello formamos, capacitamos y entrenamos a nuestro personal de manera conjunta, a la vez que alistamos y mantenemos medios materiales adecuados, los que ponemos diariamente a disposición del sistema.

Somos parte integral del Sistema Nacional de Emergencias, e integramos los Centros Coordinadores Departamentales de Emergencia de los departamentos de Canelones, Durazno y Montevideo, aportando capacidades de nuestra especialidad ante requerimientos urgentes o rutinarios. La colaboración, disposición y apoyo permanente que el Ejército Nacional nos brinda generosamente, posibilita nuestro despliegue y operación en todo el territorio nacional.

Para finalizar quiero dirigirme a los integrantes de la Fuerza Aérea, civiles y militares, sin importar la jerarquía, repartición o lugar donde presten servicios. 

La profesión que han elegido libremente impone múltiples obligaciones, que deben ser cumplidas con sentido del deber, inteligencia, apego a las normas y lealtad; tanto hacia quien las dispone, pero especialmente hacia quien van dirigidas; sean plenamente conscientes de ello.

En muchas ocasiones contarán con información limitada e imprecisa que pondrá a prueba vuestra formación en el más amplio sentido de la palabra; confíen en sus habilidades, la capacitación y entrenamiento que han recibido les proporcionará lo requerido para tomar la mejor decisión; recuerden que una decisión tomada a tiempo es preferible que una “excelente” decisión no ejecutada.

El constante dilema del ejercicio del mando en todos los niveles es el equilibrio entre la misión y el personal, para esto no hay “recetas”; por ello en cualquier organización el mando está ligado íntimamente a la disciplina. Practicar, respetar y promover el ejercicio del mando es cultivar la «semilla» de la disciplina.

El compromiso con la Fuerza de la que somos parte es vital para el futuro de la misma; ante ustedes me comprometo a poner todo mi empeño y energía para continuar el legado de generaciones que nos precedieron y fueron quienes impusieron el lema que nos identifica y motiva:

«Aviación Vanguardia de la Patria».


Relevo de Comandante en Jefe de la FAU