Mientras el mantenimiento de la paz de la ONU alcanzó 70 años en 2018, Uruguay es uno de los países más comprometidos en esa tarea. No podríamos estar más orgullosos de contar con ellos en nuestras filas.

En la República Democrática del Congo (RDC), donde se despliega la mayoría de los aproximadamente mil uniformados uruguayos, nuestros pacificadores operan en entornos peligrosos y desafiantes y, a menudo, bajo la amenaza de grupos armados. Junto con otros, los cascos azules uruguayos pertenecientes a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo (MONUSCO) son clave para proteger a los civiles, salvar vidas y mantener la paz y la estabilidad en el país. Uruguay tiene una distinguida historia de apoyo y participación en operaciones de mantenimiento de la paz a nivel mundial desde 1952. Además de contribuir con tropas de infantería, de ingenieros, unidades navales, unidades aéreas y policiales, Uruguay también despliega algunos de sus mejores integrantes en posiciones de alto nivel en el terreno y en Cuarteles Generales y nos proporciona las capacidades y el asesora- miento necesarios para mejorar el mantenimiento de la paz, superar los desafíos que enfrentamos y ejecutar nuestros mandatos con éxito.

El Teniente General Carlos Humberto Loitey, quien trae consigo más de cuatro décadas de distinguida experiencia militar y en el mantenimiento de la paz, es actualmente el Asesor Militar de Operaciones de Mantenimiento de la Paz y el Jefe de la Oficina de Asuntos Militares en las Naciones Unidas. Recientemente el Mayor General José Eladio Alcaín ha asumido el cargo de Jefe de Misión y Jefe de Observadores en la Misión del Grupo de Observación militar de la Naciones Unidas en India y Pakistán (UNMOGIP sigla en inglés).

Crucial para el éxito de nuestras operaciones es el despliegue de más soldados femeninos de mantenimiento de la paz. Las mujeres encargadas del mantenimiento de la paz han demostrado que pueden desempeñar las mismas funciones, con los mismos estándares y en las mismas condiciones difíciles que sus contrapartes masculinas, y son clave para mejorar la actuación general en el mantenimiento de la paz. Uruguay fue uno de los primeros países en desplegar pilotos femeninos de helicópteros ya en 2006 a la Misión de la ONU en Etiopía y Eritrea. Este fue un excelente ejemplo de liderazgo en primera línea.

A lo largo de los años, Uruguay ha perdido a 35 efectivos al servicio de la paz. Estos valientes hombres y mujeres, que a menudo sirven lejos de sus hogares, sacrificaron sus vidas para que otros puedan mejorar sus condiciones de vida. Estamos profundamente agradecidos a ellos por su dedicación y sacrificio; y agradecidos al gobierno y al pueblo de Uruguay por su compromiso y apoyo a la paz y la seguridad.

Jean-Pierre Lacroix -Director de OMP de las Naciones Unidas

Reconocimiento a la trayectoria de Uruguay en Misiones de Paz