Contra Almirante Atilio Héctor Frigerio

Centenario del Primer Aviador Naval y Pionero de la Aviación Nacional.

En el día de ayer, se celebró  la  conmemoración por  los Cien años del Primer Aviador Naval y Pionero de la Aviación Nacional.
La creación de la Aviación Naval no se resume en un día, un decreto, una orden o una ley de creación; sino que fue el resultado de un proceso que duró  14 años, que comienza con la iniciativa de un joven oficial de la Armada, quien al otro lado del océano, y al tener la posibilidad de volar, correlacionó sus conocimientos navales con las capacidades que una aeronave le proporcionaría a los buques, e inició el utópico trámite de intentar ser admitido a una escuela de vuelo bajo cielos italianos.

El Contra Almirante Atilio Héctor Frigerio nació en Montevideo el 22 de febrero de 1881, ingresando  en el año 1904  como Aspirante en la Marina de Guerra, con destino en la Comandancia de Marina. Pasó posteriormente a prestar servicios en la cañonera ROU “General Suárez”, donde recibe en 1907 (año de creación de nuestra Escuela Naval), el ascenso a Guardia Marina.

El 16 de junio de 1909, por orden superior se le adscribe al Ministerio de Guerra y Marina, con destino a Italia a fin de perfeccionar sus conocimientos en Electrotecnia.  En suelo italiano, asciende el 16 de octubre de 1909 al grado de Alférez de Navío. En 1911, en la prueba de ingreso a la Escuela Real “Alejandro Volta” de Nápoles, se presentaron 35 postulantes, obteniendo Frigerio el segundo puesto, aprobando el curso con excelentes calificaciones. Seguidamente, obtiene una prórroga para su beca, realizando el curso de “Organización Naval y Ramas Afines” en el Instituto Naval de Nápoles.   

Durante sus estudios en el viejo continente adquiere una visión más clara del importante desarrollo de la Aviación Militar en Europa. Italia, al igual que Francia y otras potencias europeas, vive la pasión aeronáutica, y desde 1911 extrae magníficas enseñanzas bélicas de la guerra ítalo-turca. En la conquista de los territorios turcos de Tripolitania y Cirenaica en 1911, opera por primera vez una escuadrilla de aeroplanos, teniendo lugar en el teatro de operaciones africano las primeras experiencias del uso de estos aparatos con fines bélicos que registra la historia.
Lleno de entusiasmo por un vuelo que realiza como pasajero en un monoplano Caproni, cerca de Turín, inicia, con la aprobación de la Armada, gestiones ante el entonces Ministro uruguayo en Italia,
Sr. Eduardo Acevedo Díaz, quien le apoya calurosamente. Frigerio obtiene entonces la autorización de las autoridades nacionales para ser incluido en los cursos de pilotaje que se comenzaban a impartir en la Escuela Militar de Aviación de Aviano. Dicha institución estaba localizada en la provincia de Udine en el norte de Italia, y en ella es admitido excepcionalmente a principios de 1912, ya que en ésta se prohibía expresamente el ingreso de extranjeros.

Habiendo logrado su ingreso, comienza a recibir instrucción de vuelo en los legendarios aviones monoplanos “Bleriot” de 25 HP.

Luego de cumplir todas las disposiciones reglamentarias, el Alférez Frigerio obtiene su brevet de Piloto Aviador el 8 de agosto de 1912, convirtiéndose en el primer  uruguayo en recibir ese título. Este brevet sería homologado por la Federación Aeronáutica Internacional con el Nº 154.

Este hito histórico es en definitiva, el  punto de gestación de la actual Aviación Naval, la cual se terminaría de constituir por ley el 7 de febrero de 1925.
Por sus excelentes cualidades de carácter y moralidad,  por su tacto y gentileza, supo conquistar la estimación y benevolencia de numerosos oficiales de aquella escuela. Activo, inteligente, lleno de buena voluntad y de entusiasmo, ha demostrado siempre el más vivo interés por la aviación  y todas aquellas ciencias afines, aprovechando todas las circunstancias para aumentar sus conocimientos. Ha aprendido a pilotar el “Bleriot”, obteniendo fácilmente la patente reglamentaria de la Federación Aeronáutica Internacional. Encargado del Servicio Aerológico de aquella escuela, ha desempeñado, con mucha pasión el observatorio aeronáutico de Vigna di Valle, adquiriendo mucha práctica en lanzar globos sonda para estudiar la atmósfera.  

En conjunto se juzga al Sr. Frigerio como un excelente oficial que demostró ser acreedor de la confianza puesta en él por su país.

Atilio Frigerio genera un proyecto el cual será valorado internacionalmente por la calidad del mismo.
Dicho proyecto dividido en seis partes  comprendía:

•    Organización de la Aviación Militar.
•    Reglamento para la admisión a la Escuela de Aviación Militar.
•    Reglamento orgánico y plan de estudios.
•    Programa de materias teóricas.
•    Normas para la adquisición de aeroplanos militares.
•    Normas para los aspirantes a la proveeduría de aeroplanos para el Ejército.

Luego de su estudio, fue aprobado por una  comisión especial formada por el Sub-Director de la Escuela Militar y Naval Teniente Coronel Roberto Riverós,  el Comandante del crucero ROU “Uruguay”, Capitán de Fragata Franz Ruete, y el Comandante del crucero ROU “Montevideo”, Capitán de Corbeta José Aguiar.

Asimismo cumple parte de su preparación en la fábrica “Voisin”. En ésta, traba contacto con su máxima autoridad, Ingeniero Gabriel Voisin, a quién solicita, pese a su condición de extranjero, ser incluido en todas las tareas como un simple obrero, a fin de poder interiorizarse mejor de los detalles del trabajo.

A CIEN AÑOS del primero vuelo solo de Atilio Frigerio, verdadero nacimiento del primer Aviador Nacional, Naval y Militar de la República, es orgullo para la Armada Nacional poder decir presente y evocar un hito que cristalizaría en 1925 con la creación de la Aviación Naval.

El impulso vital y renovador que impuso el Contra Almirante Atilio Frigerio, su Jefe Fundador, aún se proyecta  en el espíritu de esta institución joven y dinámica, que mantiene vivas sus tradiciones, virtudes y valores morales.





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